La edición de La Mañana de Andalucía de la radio va a estar a cargo la próxima temporada de Juan Carlos Vélez, un joven periodista que viene de Onda Cero y al que hemos vendido como gran fichaje de la temporada. Desde la Agrupación de Trabajadores solo podemos desearle éxito en la empresa, que falta le va a hacer. Porque un nombre no hace un programa ‘per se’. Y el éxito no depende sólo de tal o cual persona si no va acompañado de medios suficientes. Y ahí, seguimos igual. Por eso quizá, por la falta de apuesta por la hermana pobre de Canal Sur, no hay en la plantilla nadie capaz de hacer ese programa. Quizá por eso los que lo han hecho hasta ahora no han convencido. Porque no se trata sólo de un nombre, de una voz. Se trata de mucho más. Esperamos que ese plus esté a disposición de Juan Carlos Vélez para que pueda hacer un éxitoso trabajo.

De los demás cambios, podemos decir casi lo mismo. A Javier Benítez, que hará la tarde, y a Mariló Maldonado, que pasa al fin de semana, les deseamos los mismos aciertos. Pero la lectura es la misma. Confiamos que la nueva programación conlleve un respaldo potente para la radio y que salga de la inanición en que la mantienen desde hace años. Quizá así acabemos teniendo banquillo, para no tener que recurrir a fichajes externos.

Con todo, desde la Agrupación de Trabajadores denunciamos que los trabajadores nos enteremos por los medios de comunicación de los cambios, sin tener más noticias de la nueva programación que puede implicar ajustes en turnos, horarios, funciones o reubicaciones. Es inaceptable y supone una falta grave de respeto hacia la plantilla y hacia los órganos de representación legal de los trabajadores.

Desde ATCS exigimos que se informe de manera inmediata sobre la nueva estructura de programación para radio y televisión, los cambios de equipos, horarios y funciones que puedan afectar a la plantilla así como las posibles externalizaciones o contrataciones previstas. Y, en su caso, los criterios seguidos para tomar estas decisiones. Canal Sur es un medio público, y como tal, está sujeto a principios de transparencia, participación y respeto a los derechos laborales. No se puede construir un proyecto sólido de servicio público dando la espalda a sus propios trabajadores.